domingo, 8 de julio de 2012

ESTOY ARTO



La vida se ha vuelto cruel. Los sentidos de embotan y el alma llora. El caballo troyano galopa en el laberinto del Minotauro y no se sabe que será lo que depare el destino. Una trampa dentro de otra. El común de los mortales solo quiere ser, cuando menos, modestamente feliz. Acabar con la incertidumbre de sus vidas vapuleadas por la injusticia de los acontecimientos. Tememos estar en manos del azar, nos esclaviza el miedo y la ignorancia, también la indolencia, y nos destruye el ansia material. En cualquier caso reducir el mundo esencial que late en nuestro interior al tránsito por lo material me resulta perverso, es una herida mortal para el alma. Cuando la necesidad acucia cualquier reflexión filosófica parece obscena aún cuando no lo sea, pero creo que necesaria porque es la única forma de orientar nuestra conducta y con ella nuestras decisiones, nuestra participación, nuestro voto, nuestras vidas en definitiva. Pero ya estoy arto, arto de una vida asomada a un camino por el que ya no se regresa, arto de perder aquello que amas porque eres un insolvente, tu familia, tu hogar, tu dignidad, tu autoestima... todo en base a ese carecer de las legítimas ganancias de tu esfuerzo. Arto de los teóricos decimononicos
que gallardean de citas que en más de una ocasión, parecen vocear al pensamiento único, la dictadura, dejando sin pies ni cabeza a cuantos ejercen de representantes en una sociedad. No se depura, no se busca ética, simplemente se cercena dejando el camino expedito a un líder carismático, y eso si que no,
ya hemos tenido bastante en nuestra historia reciente. Arto, estoy arto de que otros, aupados en el dinero tengan resueltas sus vidas y hagan casta, y hasta  un majo y limpio de lo que nos es más querido. Mi vida tiene la curva exacta de tu ser, de tu cuerpo, de tus herejías, que son las mías, de nuestra intrahistoria legendaria, de nuestros goces literarios..., y estoy arto de que se salgan con la suya, y ya tengo lágrimas feroces que acreditan que estoy de pie todavía.

1 comentario: