miércoles, 1 de febrero de 2012

El ÍNDICE

El índice que marca preciso cada tiempo de mi vida desde aquella tarde de verano. Un beso, un cigarrillo y ya han pasado ¡ tantos años ! Cada fecha engarza mimos, gestos, infatigables conversaciones y camas revueltas; lágrimas, abrazos rotos, veleros anclados, ausencias, miradas distantes en el parpadeo de tu ventana... Yo cruel, tu siempre esperando. Reencuentros, esfuerzos generosos y barricadas, y siempre víctimas en las trincheras luchando contra la adversidad del mundo. Pasión y liturgia de tu vida y la mía.Yo soy el que conoce y vela tus horas amargas. Tu la que me eleva y proclama. Conmigo no tienes nada que perder, ni yo contigo; lo hemos arriesgado todo, hasta la vida, somos la misma geografía donde brotan las palabras y crecen las flores del cerezo. Un montón de versos tiritando que se amontonan después de cada encuentro, mientras tintinean las monedas de  todas las deudas, mientras te seducen los cantos de sirena  y el tirón del susto que te sangra las venas. Entre tanto el tiempo húmedo y dañino me condena de marinero en la sentina de la espera, con una gota de sal corriendo por el vértice guiñado del ojo izquierdo, que ve como quieres empezar yéndote de nuevo, mirándome como un girasol doliente, mientras escribimos el diario íntimo de los días felices que se resisten a desaparecer, porque tu los registraste con amor, con rencor y con ternura, en ese espacio infinito que es tu ser y mi esperanza, que aguardan que el índice no termine todavía.

         Posdata:
                            Esta tarde tu boca, se aparto honesta de la mía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario