viernes, 27 de abril de 2012

TENGO EL ALMA DESNUDA

Tengo el alma desnuda bajo la lluvia que empapa.
La costa de mi amor dobla los naufragios y el sol
en el poniente solloza dorado y violeta
por mi alma inerte, asustada.
Busco tu mirada incierta, ausente.
Quedan agridulces los recuerdos,
margaritas que descuentan si, no, mi esperanza,
la vida amada entre tus senos morenos
de cereza y ámbar.
El aire no me alcanza.
Tu voz ansiada, bálsamo y escarcha.
Rondo tu casa como un lobo en celo
prendido de tus enaguas.
Silencio, no me despiertes, no digas nada,
se ha dormido el ángel que me habitaba.

martes, 17 de abril de 2012

SIN SENTIDO

Dónde recoger la sal de mis ojos absortos,
como panegírico de la locura;
mientras ríos de hormigas
me encienden por dentro.
             Hay un dios fatalista que controla mi vida,
lenguas vivas sobre la piel degollando la ternura y
un camino de Sísifo alentando sin tregua mis pasos.
             No hay metamorfosis,
solo un calendario contable, sin gracia,
que no libera del monótono goteo del infortunio,
            ni de los torpes formularios de la nada,
            ni de la impúdica cartelería de los necios,
            ni de la inutilidad de los folletos
que me dieron los dioses cuando nací,
incapaces de señalar otra geografía,
                                             otro tiempo.
Y por demás, no te tengo, no te alcanzo,
con la sabiduría de haberme equivocado en todo,
con un diccionario de erratas por metáforas,
y un sueño repetido que me canta
                                   en la rutina de los días,
una copla que dice que todo carece de sentido,
                     ni siquiera tú,
ni la figura cabal de un hombre con sombrero.

jueves, 12 de abril de 2012

NO ME ESPERES

No me esperes
si antes no alcanzo tu mirada,
si antes no te aprendo
                         de memoria,
y a beber el oleaje de tu cuerpo
                  transgresor y tibio,
mientras de diseño con hilillos de luz
en las mañanas de tu ausencia,
y navego en un mar de sensaciones
y de lluvia de trópicos y caracoles
que recorren tu cintura.
No me esperes antes del último
sueño de la noche
que quiero ser yo lo primero que contemples
al despertar, diciéndome mimosa
                             cuanto me deseas
mientras el espejo de tu alcoba
repite, impresionista,
             tus gestos sin respuesta.
No me esperes todavía,
aún estoy dibujando
              la sonrisa de tu boca.

martes, 10 de abril de 2012

DULCES Y REDONDAS

Dulces y redondas bocas
                             anuncian,
                        la llegada del verano.
Rotunda simetría de tus formas,
delicado y estilizado alabastro
                            de pie o yacente,
que guarda sub iudice tus anhelos,
                             poemas y pecados,
en la excitante indolencia de los días.
Crótalos tus ojos y tus senos
que tantas veces me derribaron.
Geometría en vuelo tus manos
inventando la danza en cada gesto
sobre mi cuerpo estremecido;
el tuyo gentil, turgente,
                              insurgente.
Mitología nubia el envés de tus caderas,
y un sin fin de detalles
                             que yo conté
                         como buen lacayo.
Dulces y redondas bocas
que anuncian besos.
La brisa entra en la alcoba
con su fragante transparencia,
          agitando los velos de tu cuerpo.
Es la hora de la desnuda siesta.

lunes, 9 de abril de 2012

ESTAR DE PIE

Estar de pie, erguido.
Saberse.
Intentar conocerse.
No abandonar.
Volverlo a intentar
una y otra vez...
ocultándose del tiempo que huye,
                                               inasible,
para dilatar la existencia,
para medirse con la inmortalidad,
para descubrirse en cueros por la vida,
para volverse a enamorar,
para salvar una vida, aunque solo sea
la nuestra cansada de preguntar,
cansada de Dios,
pero por el amor de Dios,
partida por mil rayos,
hambrienta de Alejandría,
perdida en todas las batallas,
recuperada en la generosidad de un día de sol,
descamisada por vocación,
incompleta por definición,
arruinada por malversación...
y volver a ponerse de pie, erguido,
saberse,
intentar conocerse,
no abandonar,
volverlo a intentar
una y otra vez...

sábado, 7 de abril de 2012

LA INFAMIA

"... ¡ Salud a los difuntos imprevistos ! ¡ Honor a los retratos de los muertos !..." en mi boca y en la de todos los que tienen alma y les duele la miseria y las esquelas de los infortunados de este mundo donde siempre se han caído y caen los mismos. ¿Cuantas víctimas, cuantos suicidas, más han de llegar al buffet europeo, para que los torpes y pomposos necios de los gobiernos tomen conciencia de lo que vale una vida, de lo que vale la dignidad del ser humano? Los discursos grandilocuentes, los sesudos análisis de mercado, los resultado bursátiles, etc, ni convencen ni dan de comer a nadie. Nos han llevado muy atrás en la historia. Trabaja si te dejan, calla y revienta. El dinero me lo quedo yo y tu con la calderilla te apañas. ¿ No se dan cuenta de la infamia, no les avergüenza, por citar a un sector muy afectado, lo que sufren las mujeres solas con cargas familiares, cobrando, cuando cobran, un paro de miseria que no alcanza para nada, mientras altos ejecutivos de empresas públicas, banqueros usureros, financieros sin escrúpulos,  políticos mediocres,  o empresarios de grandes faltriqueras y postín, se reparten pingües beneficios ?  Resulta doloroso y grotesco escuchar a aquellos que levantan su voz meliflua en pro de los desgraciados solo por pose, cuando jamas en su vida académica y rococó, han pasado ninguna necesidad, ni han tenido que esforzarse para tener una vida cómoda, y que a golpe pecho se pasean fariseos, como los mercaderes en el Templo, para ofrecer coraje de capilla y sacristía, con saeta y manzanilla; pero eso si los muertos y los flagelados son de cartón piedra y no sangran sino pintura roja y mucha pedrería.   No queremos  caminar a hombros del miedo. Queremos justicia para los millones de mujeres, de hombres, para tantos jóvenes, que con una magnífica preparación, no tienen trabajo ni esperanza de encontrarlo. "...Parece como si el mundo se acabase, se hundiera. Parece como si Dios, con los ojos abiertos, a los hijos del hombre los ojos les comiera.(No le bastan -parece- con los ojos de los muertos).  

jueves, 5 de abril de 2012

ELLA

Recorre espacios infinitos. Poco le importa el cauce, aunque siempre lo alcanza. Se peina transparente entre las piedras, las cascadas y las fuentes. Y canta. Se solaza en los remansos y los estanques, declama versos y trovas, ríe y parlotea mientras discurre entre la enramada con los peces del alba. Rumorea por los márgenes alentando de verde largas pestañas y los susurros de los amantes mientras se bañan. En ella la ondina Carisia, repite su amor con el romano acurrucados en el lago violáceo del Otoño. Ella es la vida. Esencial, fértil, viajera de todas las tierras que pastan margaritas, hierva fresca, gallardos chopos, rebaños de mesnada, pozos con entrañas, palafitos, ánades y garzas. Abunda los espacios, se hace nube preñada de cristales como lágrimas, une continentes con titánica fuerza salada, navega, descarga puertos y luego descansa yendo y viniendo por las playas. Y en los inviernos de guante frío se viste de blanco como una novia de raso y diadema de escarcha, como un hada pulcra, recorriendo los valles, las montañas y los turbios caminos urbanos. Ella calma mi sed. Ella como el agua.  

martes, 3 de abril de 2012

BALADA

Cuelga el brezo de tu puerta.
La luz del amanecer ilumina
el sueño de los arcángeles,
y las sagas se hacen historias,
mientras me acallas
entre tus rosados senos.
Solo las hadas saludan el primer tintineo
                                          de los arroyos.
El musgo trepa por tu ventana.
Suena la madera desperezada.
Asciende el humo del hogar,
y rezuma el horno su simiente
de doradas hogazas.
Nace el sol.
Los ángeles aletean en la alacena,
entre frambuesas y nueces.
Huelen a tomillo las sabanas blancas.
La luz, a lo lejos, va tejiendo el paisaje
destruido, la noche anterior,
por tus miedos inocentes.
Amanece y despiertan los sentidos,
solo por ti... solo por ti.

lunes, 2 de abril de 2012

ESTA NOCHE HE VUELTO A LLORAR

Esta noche he vuelto a llorar. Tengo la sospecha de que ella no me quiere ya. He llegado a pensar que me han arrebatado "el ángel". Por lo menos ella ya no me percibe con el encanto que antes le transmitía. Se lo han borrado de su memoria. Nuestros encuentros tienen de carabina al espíritu del frío y la distancia. En las paredes, en los paseos, en las terrazas de la playa... yacen ingrávidas nuestras palabras de amor. Los ojos son espectadores que se desconocen. La conversación es un pasado de culpas, un ruidoso epitafio de amarguras. Las habitaciones que ocupamos se quedaron impregnadas de pasión, y ya no queda sino el eco distante de tus gemidos. Un ángel arroja un fósforo y por unos instantes se iluminan tus ojos y se incendian de rojo intenso tus labios, caricia de mis besos. Pronto se apaga el fuego. El neón de la terraza del bar quiere ayudar coloreando las palabras y los gestos. Un trago, otro cigarro y la plaza me señala la otra punta de la calle principal donde una tarde de verano, después de comer en restaurante de la playa, a pocos metros de tu casa y en el coche, tu mano me acarició la nuca y llegaste a mi boca con el primer beso. Luego serían encuentros hambrientos. Largas conversaciones donde las ideas, la fantasía y el deseo nos poseían. Eramos dos extranjeros en la taberna del inglés, queriendo estar solos, con gentes diferentes, que ni siquiera pudieran entendernos, diferentes tu y yo en aquel lugar que me dulcifica el alma al recordarlo. No quieres tomar otra copa. Antes siempre repetíamos, como en el sexo. Hablábamos y reíamos entre gemidos haciendo el amor. Nunca nos pareció bastante. Una brisa fría te despertó la hora y nos fuimos. Estuviste cariñosa y me distes las gracias por mi comportamiento, y que había sido muy agradable estar juntos aquella tarde. Al principio, cuando me lo dijiste, me llene de alegría. Luego me sentí como si estuviera de visita por tu vida, que ya no me tenías cobijado entre tus brazos, que ya no dormías en mi regazo, que ya no guisabas con mis manos en tus caderas... Esta noche he vuelto a llorar. Tu teléfono seguía comunicando.