domingo, 19 de febrero de 2012

ME DULE EL AMOR

El amor nos hace hijos predilectos de la locura. Hoy estoy loco. He desplegado las velas y las ha roto el temporal, sin misericordia alguna. Soy reo de culpas infinitas, de agravios turbios y malevos , capaz de todas las infamias en el corazón. Nada en mi es grato, el tiempo borro mis gracias, toda nobleza, toda ternura embelesada es ahora agua pasada que no alberga recuerdos llenos de pasión, ni horizontes compartidos. Nada me pertenece, solo la indiferencia y el olvido. ¿ Dónde quedó la liturgia de los besos, dónde la osadía de las manos diseñando hambrientas nuestros cuerpos, dónde el don de la palabra y los silencios llenos, dónde el ansia del encuentro, dónde están nuestras horas, dónde están los años imposibles y la sal de tu cuerpo de cada día? Hoy me duele el amor. Me duele pensarte como una extraña que no me reconoce más allá de un velo de tristeza. Me duele saberme perdido en tu memoria. Me duele que olvides que soy el guardián de tus noches de penumbra, de tus llantos sin fortuna, de tus temores y pesadillas, el que enciende los carbones del incienso mientras te besa por dentro y enloquece en el silencio de tu vida. Ya no despertamos juntos, ya no conquistamos más tabernas, ni noches de luna llena, y de nuevo tus miedos vuelven puntuales para aumentar las penas, y no caminas, te detienes y reprochas al mundo, más a mi, que no sea de algodón de feria, que no haga la magia de subirte en una estrella y escribir mil y una novelas, mientras yo ¡ que absurdo !, no quiero morirme si no estas a mi lado,  y tu sin escucharme apenas me regalas un poema " No te asuste mi amor. Es húmedo y perplejo, mágico, adolescente, ingenuo, iconoclasta. Te cerca por rellanos y escaleras, te desplaza a dentelladas frías y luego le conmueven las heridas que te abre "  

miércoles, 15 de febrero de 2012

HOY LLUEVE

Llueve. Perlada agua celeste que cae empapando los campos boquiabiertos y este mar de invierno que nos circunda. Llueve sobre las aceras y el asfalto donde crecen hongos de colores con música de repique, haciendo cristales rotos de los charcos. Lloran los vidrios de las ventanas con una mirada acuosa cargada de nostalgia, refugiados en la pereza del hogar, los recuerdos, y esa taza de café humeante para hacer tiempo y leer, o simplemente contemplar en silencio. El rumor de la lluvia me da sueño. La luz es plomiza y me obliga a mirar hacia dentro. Vengo de tierras donde el agua cae en abundancia durante días, y los ríos se desbordan. El paisaje verde y dulce del campo, y las fachadas chorreando en la ciudad casi noche a las cinco de la tarde, como una acuarela de luces y gabardinas de paso urgente por las calles, son mis recuerdos de la lluvia. Aquí es distinto. El campo se acuesta marchito y se despierta exuberante. Corren los barrancos, y se empapa la tierra como un bizcocho. Llueve y se celebra, como se celebra a un amigo y aún más. Llueve poco y sin embargo los huertos son generosos. Mañana saldrá el sol y también lo celebraremos por que es de casa, y siempre calienta esta tierra aunque sea invierno. Hoy llueve y es como un cielo perseguido o inventado, donde anida la abundancia, y volverá otro día para limpiar la mirada del horizonte. Hoy llueve y se me quejan, tozudos ellos, todos mis huesos, casi tanto como mis alas empapadas.    

lunes, 13 de febrero de 2012

EL AMOR NO TIENE FECHA

Hay fechas que podrían morir de éxito. Pero son muertes livianas, impropias, sin mérito. Entretanto se pavonean en el escaparate de las vanidades, en el dudoso mundo de la celebridad, como la quinta esencia de los amores de salón, todo boato, amores sin importancia. Porqué decir amor cuando solo es papel celofán. El amor verdadero tiene tu nombre, el de ella, el mío...y se demuestra con mimo cuando ella se levanta por las mañanas con la pereza del trabajo agotador, con la sonrisa detrás de un café humeante, con el calor de una caricia, con una mirada cómplice, con el compromiso de hacerla un poco más feliz a ella que esta cansada de esperar algo más de la vida, o de él ansioso por invitarla a cenar y hacerla reír, y regalarle unos zapatos rojos que hagan juego con sus labios... de secarle las lagrimas cuando sufre, de ayudarla a que se hagan realidad sus sueños aunque ya no los comparta contigo, aunque este lejos de aquellos días de mar, de aquellas noches acurrucados en el mismo lecho, de aquellas veladas caseras cenando con velas y viendo una película o un concierto frente al televisor. El amor no tiene fecha, alienta en cada instante, convive en los detalles, y ha de crecer cuando no lo espera nadie y el te dice: Ven amada mía, te amaré hasta el límite, cuando te sientas sola, cuando no te importe que llore porque estoy imprudente y triste, cuando te ausentes y no escuches mi llamada, cuando mi torpeza pueda hacerte daño, cuando reposo entre tus senos, cuando calientas en mí tus pies helados... cuando la luz, a lo lejos, va tejiendo el paisaje destruido la noche anterior, por tus miedos inocentes...

domingo, 12 de febrero de 2012

ALGUIEN EN LA MADRUGADA

Podría parecer poca cosa que alguien esté despierto en la madrugada. Tal vez trabaje o se desvele pensando  que la vida le da un mal trato,  que piense que el amor regresará con un "te quiero mucho" entre los labios, o que la radio, compañera, confidente, nunca lo dejara indefenso ante su soledad. Alguien en  la madrugada se oculta para no ser visto porque tiene miedo de las miradas. Alguien tiene sueños imposibles. Alguien mira como el mundo se defenéstra golpeado por mil armas, todas mortales: la guerra, la miseria, el dolor, la injusticia, el paro, el desamor, la ineptitud de los gobiernos, el a dios de tus labios rojos... Hay alguien en la madrugada que le hurta versos al cansancio, a las mentiras de cada día, a la rudeza de las tareas, al corazón engañado, y se abalanza armado de palabras a desangrar el alma, y vestir la realidad, ni mejor ni peor, con metáforas y pensamientos que no todos alcanzan. Alguien en la madrugada usa la vida como una bala perdida, y desde la calle que hace esquina, el amor se cimbrea con tacones de punta fina. Alguien de madrugada piensa y estudia para deslumbrar a Ibn Sina, que gesta su conocimiento entre el vino y las mujeres. Alguien de madrugada descubre su sueño en brazos de otro sueño. Podría parecer poca cosa pero soy alguien que esta despierto en la madrugada, con la esperanza de acompañar tu vida y tu café por las mañanas.      

martes, 7 de febrero de 2012

VIVIR

Vivir es un estado de conciencia, una percepción subjetiva entre lo biológico y el pensamiento que nos permite tener sensación de ser. Somos esa rara situación de existir en lo abstracto, frente a la cruda realidad que nos rodea. Vivir conlleva aceptarse y aceptar. Ahí nace el primer desencuentro, el primer temor, la primera duda. Vivir es exponerse, es abrirse camino a alma partida, aunque ese sea otro territorio por descubrir y valorar antes de caer en herejía, calavera del pensamiento. Vivir es intentar alcanzar un estado de ánimo conocido por felicidad que ofrece las delicias, esa lotería que pernocta en pocas casas y que se vende en pequeñas dosis, que es caprichosa, que sabe a besos, a plenitud, a no tener problemas, a "te quiero mucho", a tenerlo casi todo. Vivir es enamorarse guiados por las feromonas, de tu cuerpo de mujer, de tu hondo vértigo, y quedar atrapado a tu esperanza. Vivir es dolor de siglos, hasta donde Dios alcanza, ese dolor hijo de mil padres que nos roe las entrañas. Vivir es crear, sacando a la luz el inconsciente del alma. Vivir para volverlo a intentar, para deshacer los entuertos, y ese rencor martirio de tu corazón ahora desnutrido, para regalarte el suave tacto de la experiencia y la locura, para enamorar a la vida y decirle que nadie quiere morir, y mucho menos sin saberse amado. Vivir, al fin, es haberte conocido.  

domingo, 5 de febrero de 2012

PENÉLOPE, ULISES Y TAMBIEN NAUSICA

PENÉLOPE-(...) Con nadie más que conmigo Ulises puede estar en zapatillas, cómodo y mudo. Porque me has deslumbrado de una vez por todas, no tienes que tomarte el trabajo de deslumbrarme cada día, ni estar brillante cada sobremesa(...), Relaja tu cintura; tus caderas que saben el nombre de las constelaciones; tus muslos-sobre todo el derecho, el de la cicatriz-tus muslos, mucho más bellos y vigorosos, que los de Patroclo...
 ULISES.- ¡ Oh ! Penélope, mi único amor...
NAUSICA.- Mira Ulises, hablemos claramente. Aquella ilusión de los primeros días; aquel mirar al mundo reflejado en tus ojos, ha pasado. Lo siento(...) No comprendo como un hombre, que al principio fue tan...emprendedor, haya acabado por convertirse en esto: un charlatan de feria( ... ) en los escasos momentos en que te callas y me dejas pensar sueño con enamorarme nuevamente... (... ) Una nueva batalla, una nueva conquista
                 Se descuelga el peso de la duda, también del amor dado que sembró la geografía de ternuras infinitas, la incógnita plantea , ser Penélope o Nausica, despertar lo efímero o navegar el litoral acariciado.
                La necesidad del ego oculto en el pliegue de los años, necesitado del último canto de sirena,  arrastra contra las rocas de la costa, sin prevenir el naufragio, tiende la mirada sin querer conocer la ebriedad futura, palpita y se enreda.
                Ulises es el torpe y egoísta, Nausica lo que crece, lo que no esta desarrollado y puede todavía volar, Penélope la sensualidad amada, el regazo generoso. No necesita más discursos que una palabra enamorada. Entretanto yo contemplo tu boca, dos labios rojo pasión, ¡ OH ! Penélope, mientras plancho
sobre mi pecho las arrugas que me dejó el amor.

miércoles, 1 de febrero de 2012

El ÍNDICE

El índice que marca preciso cada tiempo de mi vida desde aquella tarde de verano. Un beso, un cigarrillo y ya han pasado ¡ tantos años ! Cada fecha engarza mimos, gestos, infatigables conversaciones y camas revueltas; lágrimas, abrazos rotos, veleros anclados, ausencias, miradas distantes en el parpadeo de tu ventana... Yo cruel, tu siempre esperando. Reencuentros, esfuerzos generosos y barricadas, y siempre víctimas en las trincheras luchando contra la adversidad del mundo. Pasión y liturgia de tu vida y la mía.Yo soy el que conoce y vela tus horas amargas. Tu la que me eleva y proclama. Conmigo no tienes nada que perder, ni yo contigo; lo hemos arriesgado todo, hasta la vida, somos la misma geografía donde brotan las palabras y crecen las flores del cerezo. Un montón de versos tiritando que se amontonan después de cada encuentro, mientras tintinean las monedas de  todas las deudas, mientras te seducen los cantos de sirena  y el tirón del susto que te sangra las venas. Entre tanto el tiempo húmedo y dañino me condena de marinero en la sentina de la espera, con una gota de sal corriendo por el vértice guiñado del ojo izquierdo, que ve como quieres empezar yéndote de nuevo, mirándome como un girasol doliente, mientras escribimos el diario íntimo de los días felices que se resisten a desaparecer, porque tu los registraste con amor, con rencor y con ternura, en ese espacio infinito que es tu ser y mi esperanza, que aguardan que el índice no termine todavía.

         Posdata:
                            Esta tarde tu boca, se aparto honesta de la mía.