sábado, 31 de marzo de 2012
ES UN DÍA DE SOL
Es un día de sol y aire limpio. Es un día que me muere el alma. En días así la soledad duele mucho más. No hay caricias, ni palabras amigas, ni metáforas con los pies descalzos. El sol sigue ufano y tus manos son ceniza sobre mis párpados. No me llamaras. Yo no estaré. En mi pecho hay un fragor profundo, el dolor de todos los naufragios y en mi cabeza el ala del sombrero solapa mi llanto. Es un día raso y mar agitado. Aún así las gentes solazan sus cuerpos desnudos sobre vivos colores, frente a las olas bravas que trajo la marea de la tarde. Mis ojos mendigan al sol contando los pasos sin dirección señalada, hurtando al horizonte su razón de ser. Me hablaste de la mezquindad de mi vida a tu lado, del abandono, del uso desmedido de mi ser contigo, me negaste muchas veces. No hubo ni gallo ni saetas. Me quedé abrazado a tu sombra. El día me dejó huellas imposibles. El día me dejó una tacha aquí en el pecho, con madera y corona de espino, la lanza no fue la de Longinos, bastó con el desprecio, los óleos para el sudario una crema de manos. El día va cayendo poco a poco, ocultándome de los sentimientos y las bacanales, del dolor que me dejó tu rencor, tan distante del amor que un día me regalaste; y me cobijo desamparado en tu gesto, en tus ojos y en tu boca que me besa antes de dejarme morir. En un día como hoy, no creo en Dios.
lunes, 26 de marzo de 2012
VALORES Y PRAGMATISMO
Hace unos meses escribí en éste blog que la única revolución pendiente es la espiritual. Una afirmación que mantengo y matizo. Hablo de lo espiritual como lo más elevado del ser humano, como principio esencial que no tiene porque estar vinculado con ninguna creencia religiosa o con todas, me da igual, allá cada cual; lo que importa es que esa conciencia despierte en cada uno de nosotros y nos haga más sensibles en todo, empezando por lo más doméstico en estos momentos tan difíciles para el común de los ciudadanos. Decía el refrán latino aquello de "primus vívere deinde filosofare"(escribo de memoria), primero vivir, cubrir nuestras necesidades más importantes y luego filosofar. Pero cuando hemos perdido la sensibilidad para reconocer al "otro" y sus problemas, cuando hemos permitido que nos arrebaten los derechos adquiridos por los trabajadores por aquellos que se dejaron la piel, y hasta la vida por conseguirlos, cuando miramos hacía otro lado para no ver las injusticias, cuando no somos solidarios, cuando hemos antepuesto lo material, el consumismo, el culto al poder, cuando nos hemos hecho cómplices del pelotazo y la corruptela, qué nos queda si no esa mirada hacía lo espiritual y los valores esenciales que hagan del compromiso de todos y para todos una fuerza imparable, porque a pesar de todo, aún con hambre, tenemos que filosofar, levantar las ideas, elevar el pensamiento . Pero seamos también pragmáticos, recordemos a los finlandeses llevando a los culpables de la mala gestión de la crisis ante los tribunales, hagamos patente, de manera categórica, a nuestros políticos la usura que representa permitir tantos millones de parados y que los que trabajan, tengan que cobrar sueldos de miseria, o cobrar un paro todavía más miserable. Son, acaso, capaces de entender que es indigno para las personas esta situación. El capitalismo actual esta devorando a sus esclavos. Lo hemos permitido y en este asunto vamos a salir muy perjudicados. ¿ Hasta cuando ?
DETRAS...
Detrás de cada rincón amanece el tacto de las emociones
que allí dejamos.
Detrás de cada emoción el recuerdo,
sin complejos, sin ropajes,
desnudo como tu carne enamorada,
que me regalo el vicio de desearte
y dormir abrazado a tu cintura.
Detrás de cada luna llena,
la sensación de haber mordido
debajo de tus enaguas,
la carne nacarada de tus muslos.
Detrás de cada noche los sueños diferentes y bucólicos,
abren los remansos del huerto
con el aroma de las higueras
y las siestas de impúdica adolescente sobre mi vientre.
Detrás de cada pensamiento, la barbarie del lenguaje
escrito sobre tu espalda con intenciones desaforadas,
con las manos rebosadas por tus pechos
conjugando el verbo desear.
Detrás de cada ausencia, la historia de una vida añorada,
perdida para las caricias y los secretos,
que dejó algunas fotos,
dos o tres poemas que nunca podrás leer,
algunas preguntas sin respuestas
y sobretodo un rescoldo canalla que no perdona.
Detrás de cada día, una forma perversa de acabar,
la existencia en un reloj,
inexorable en su tic tac de horas ausentes,
con el recuerdo de camas vacias, de caricias sofocantes,
de mántras sin kundalini, sin la oportunidad para romper
la distancia que habita
entre tu boca y mi boca.
que allí dejamos.
Detrás de cada emoción el recuerdo,
sin complejos, sin ropajes,
desnudo como tu carne enamorada,
que me regalo el vicio de desearte
y dormir abrazado a tu cintura.
Detrás de cada luna llena,
la sensación de haber mordido
debajo de tus enaguas,
la carne nacarada de tus muslos.
Detrás de cada noche los sueños diferentes y bucólicos,
abren los remansos del huerto
con el aroma de las higueras
y las siestas de impúdica adolescente sobre mi vientre.
Detrás de cada pensamiento, la barbarie del lenguaje
escrito sobre tu espalda con intenciones desaforadas,
con las manos rebosadas por tus pechos
conjugando el verbo desear.
Detrás de cada ausencia, la historia de una vida añorada,
perdida para las caricias y los secretos,
que dejó algunas fotos,
dos o tres poemas que nunca podrás leer,
algunas preguntas sin respuestas
y sobretodo un rescoldo canalla que no perdona.
Detrás de cada día, una forma perversa de acabar,
la existencia en un reloj,
inexorable en su tic tac de horas ausentes,
con el recuerdo de camas vacias, de caricias sofocantes,
de mántras sin kundalini, sin la oportunidad para romper
la distancia que habita
entre tu boca y mi boca.
sábado, 24 de marzo de 2012
HAY MOMENTOS
Hay momentos imposibles,
agujeros intransitables,
donde entramos a ciegas removiendo las sustancias del alma
y de la mente,
vencidos por las emociones.
No hay nada más doloroso que ser vulnerable al tacto
de los sentidos.
La lógica carece de lógica cuando te arden las entrañas.
El hombre nace y muere acreditando sus quejidos,
mordiscos encelados a la vida,
una que empieza, otra que termina,
desnudo despojo del Paraíso cerrado por principios,
lastres iracundos de nuestras vidas en la entretelas
del alma,
tatuajes de melancolía y tristezas
en la impúdica contabilidad de la existencia.
Hay momentos que es imposible salir del Laberinto,
y el Minotauro aguarda
Es verano, pero aún siento frío en todos los vestidos.
agujeros intransitables,
donde entramos a ciegas removiendo las sustancias del alma
y de la mente,
vencidos por las emociones.
No hay nada más doloroso que ser vulnerable al tacto
de los sentidos.
La lógica carece de lógica cuando te arden las entrañas.
El hombre nace y muere acreditando sus quejidos,
mordiscos encelados a la vida,
una que empieza, otra que termina,
desnudo despojo del Paraíso cerrado por principios,
lastres iracundos de nuestras vidas en la entretelas
del alma,
tatuajes de melancolía y tristezas
en la impúdica contabilidad de la existencia.
Hay momentos que es imposible salir del Laberinto,
y el Minotauro aguarda
Es verano, pero aún siento frío en todos los vestidos.
viernes, 23 de marzo de 2012
CASI INOCENTE.
Los días van pasando y siento que tengo el alma desterrada, como ausente. Se pueden levantar los velos de los cielos, aunque no los aguardo, y dejar pasar un sol recostado en la ventana, y aún así, no sabré nada sobre la luz y mis manos vacías, extrañando la urgencia de las tuyas en las mías, generosas a pesar de la torpeza de mis temores y de todo aquello que nos hizo un profundo corte en la hiel. No recuerdo la última caricia, ni tampoco la emoción de las horas atrapadas en un beso, conversación sin tiempo en el universo de nuestras vidas. No recuerdo el porqué sigo rezando, que ángel caído me derribó en la pelea, porqué blasfemo de tus citas clandestinas y de los sentimientos, placebo del alma, veneno de las despedidas, griterío del pensamiento ayuntado en algún cuerpo. Perdona si persigo tu mirada buscando respuestas, si te quiero a diario repartido por entregas, para no asustarte cuando me citas o te embebes en la copa y en mis quimeras. Perdona si reclamo tu distancia como mi frontera. Perdona si contemplo de reojo la locura de tu luna llena, si vivo un carrusel de caballitos que suben y bajan esperando tu galope y la jerga de una vida de vino y rosas. Los días van pasando y siento que tengo el alma desterrada, como ausente. Enciendo un cigarrillo y pienso que casi soy inocente.
miércoles, 21 de marzo de 2012
AMO A LOS ÁRBOLES
Amo a los árboles como amo la vida. Amo su sólida verdad, la que no finge, la que se mantiene frente a la mentira de lo conveniente, y no se doblega por más que sople el viento y lo derribe. Amo al tronco castigado de posturas guerreantes y sus arrugas, tanto como a los besos gambeteados, inasibles en el tiempo.Amo sus ramas alentando al cielo, dibujando los perfiles del universo con nubes, pájaros y cielos dudosos, volubles y tiernos como los sueños de los que aman con un violín entre los dedos. Amo su vida con la alfombra de sus hojas de sol y sombra, de sus nidos generosos y replicantes en el dueto incansable del tuyo mío, gorjeo de vida, estribillo de los amores plácidos, acariciándose a sus pies complacientes. Cuánto sol, cuánta sombra, cuánta razón sin discurso, cuánto elocuente silencio de amor y verso ataviados del discreto argumento, del que cobija sin pedir identificación a los sueños, ni a los doloridos y torpes pasajeros de la existencia camino de cualquier parte, viajeros de la misma rivera, a pesar de la torpe experiencia transitada. Siempre acabamos por tozudez en la misma rada. Amo a los árboles porque conservan las historias y los cuentos, porque en las noches de invierno susurran metafísicos con el viento, y en primavera sisean versos, florecen y se enamoran. Amo a los árboles porque cobijan a los dioses, a las hadas, a los duendes, a los niños del escondite y a mis lágrimas, con holgura para mis sueños felices. Amo a los árboles porque siempre me reciben con las ramas haciendo que mi alma se alegre con los sueños inmortales y felices. Amo a los árboles porque Dios los bendice.
lunes, 19 de marzo de 2012
FRAGMENTO
"... Dudo de mis oraciones.
Como zángano perezoso del espíritu,
declino mi salmo en pos de otras mejillas rosáceas
como una puesta de sol en un mar distante.
Irreverente y desolado, transito el espacio tiempo con la pulcra
melancolía del que no esta enamorado,
rehago las páginas de un cuento y filtro versos de ausencias
como goteras en un desván abandonado.
Y de nuevo tu voz a capella, como un chelo de angora
enredado entre mis piernas.
sábado, 17 de marzo de 2012
NUESTRO ÁNGEL
Nuestro ángel, cuando menos el mío, tiene las alas desgastadas de tanto cobijar la vida en carne viva. Se ha dejado la pasión en cada esquina del brazo del amor y otras locuras. Y como yo dice: Mira debajo de mi camisa y encontrarás un corazón a jornada completa, con los labios siempre hambrientos, y las manos llenas para sacar de paseo la ternura.
EL TIEMPO PASA
El tiempo pasa y se lleva las huellas de la ternura. En su lugar queda una angustia infinita, un vacío aterrador de aguas turbulentas y sueños rotos. Y así me quedo mudo, impotente, sin entender que hacer con mi silencio desolado, con las caricias sin destino, con los besos alborotados, con el amor emparedado entre los versos, con los sueños humillados y las manos vacías clamando al cielo como un árbol desnudo en el invierno. El tiempo pasa y no regresa. Ella tampoco. Me quedo trepando por su recuerdo, contemplando el camino que niega su regreso, repitiendo los diálogos, los espacios compartidos, las noches saladas sobre su piel abrasadora. Días y noches escritos en los cuerpos como un tatuaje de sangre y besos que aún me saben, que aún me duelen ahí tendidos sin cobijo. Y me quedo acurrucado detrás de un pensamiento húmedo y perplejo, goloseando el recuerdo de su boca, y me pregunto que cruel aberración doblegó nuestro destino, que locura templó nuestro desafío, mientras los pasos se alejan perdiéndose más allá del horizonte común hasta que se hace el silencio y no me regala si no el eco perdido de lo que fuimos. El tiempo pasa como un asesino furtivo. El tiempo, la ternura, los sentidos, el destino, nosotros, escribimos una oración en la que todos somos inocentes.
domingo, 11 de marzo de 2012
POR LOS SIGLOS...
El rumor de los sueños despierta al pensamiento,
un certero soliloquio del alma errante,
sin paisaje definido, siempre cambiando
en la categoría de los siglos.
La lógica no basta para entender
el mundo antiguo ni las dimensiones de un quásar.
Un ángel se suicida en la noche estrellada
mientras el mundo se encharca las venas de cristal,
y el Árbol del Bien y del Mal le hace sangre
al conocimiento
con el filo de la luna llena,
degollando la razón de su existencia,
entre las páginas de Internet.
Soy un trashumante sin mesta ni mesnada,
un grito estepario, un estigma dolorido
en la manada, lastrado por la conciencia
de saberse hosco mirador de la estulticia
y de la nada.
En alguna parte un taumaturgo
se rasga las vestiduras porque
no le dejan acabar, ni en sánscrito ni en latín,
con los demonios de hojalata,
por los siglos de los siglos...
un certero soliloquio del alma errante,
sin paisaje definido, siempre cambiando
en la categoría de los siglos.
La lógica no basta para entender
el mundo antiguo ni las dimensiones de un quásar.
Un ángel se suicida en la noche estrellada
mientras el mundo se encharca las venas de cristal,
y el Árbol del Bien y del Mal le hace sangre
al conocimiento
con el filo de la luna llena,
degollando la razón de su existencia,
entre las páginas de Internet.
Soy un trashumante sin mesta ni mesnada,
un grito estepario, un estigma dolorido
en la manada, lastrado por la conciencia
de saberse hosco mirador de la estulticia
y de la nada.
En alguna parte un taumaturgo
se rasga las vestiduras porque
no le dejan acabar, ni en sánscrito ni en latín,
con los demonios de hojalata,
por los siglos de los siglos...
viernes, 9 de marzo de 2012
QUIÉN ME HA ROBADO...
¿Quién me ha robado la ilusión? La guardaba en un pedazo de corazón que ya no tiene calor. Solo me queda un rufián maledicente y borrachín apegado a la melancolía y a la frasca ocasional, porque no permito, aún, que nadie me borre el recuerdo de lo que es la camisa blanca, y el pecho al descubierto, listo para la puñalada sin pedir que me cante un ruiseñor, el nocturno enamorado, el que no me deja dormir para que siga siendo el que siempre fui. Que me maldiga el hipócrita y servil del plato de lentejas. El que censura mi ternura y mi servicio de café sin amargura. El que tiembla de rencor con mi mano de par en par para la ternura. El que dicta lo que soy sin ver ciego en su espesura. El que blasfema el horror sin escuchar como ensayo la tabla de multiplicar de mis amores por tu ventura. El que se olvida del perdón y se alimenta de desventura. ¿ Quién me ha robado la alegría que nace en mi para hacerla tuya, pidiendo solo que Dios no permita la mala ventura, ni esa nenia amarga del pasado, que repite su salmodia innecesaria, que es como una piedra de molino que arrastra en su cautiverio y mata?. Un viaje que anula la pasión de vida que brinda el camino y se conforma con un ¡ hay ! si yo fuera... si tu me dieras... y yo no nací para.., sin saber cuanto eres, con cuanta generosidad naciste, y cuanta riqueza nace en ti cada día. ¿Quién me ha robado el sueño, y la luz a cada verso, a cada mirada, a cada sonrisa regalada con el pecho abierto, con la mirada del Paraíso tendida, con las manos cuajadas de caricias y de alegatos de locura, donde todos somos inocentes, sin duda ? . ¿Quién me ha robado a Dios, por desventura, que solo me quedan las hebras del amor?. Tu tiempo me niega, me duele y no me cura, mientras te dejas arropar por vestidos que no son de tu hechura. ¿Quién me ha robado los sentidos que ya no siento los pulsos, ni las olas que llegan de una en una, ni a ti, ni a mi, ni al sueño que nos ha parido?. ¿Quién nos ha dejado esta vida desnuda robada al corazón, que no yo?, mientras tu le susurras al oído... y yo te repito, ¿ quién me ha robado el último beso, que aún se abriga en mi pecho?
jueves, 8 de marzo de 2012
Y LUEGO SER EL INVITADO
Eres una mujer de mar en mi costado,
te llevo conmigo a los mercados, los restaurantes,
y a contemplar los sueños de este lado,
jungla de bebedores,
oportunistas, narradores con voz de terciopelo,
poetas de entretiempo como los chaquetones,
orates todos,
para que sepas mirar al cielo
y distinguir las constelaciones,
y luego ser el invitado
a la voluptuosidad de tus noches de enaguas,
y que me prometas cosas
que has de olvidar mañana;
pero déjame mentirte ahora
querenciado entre tus piernas,
y seguir entre horas, amándote,
para poder decir de madrugada sin más honra,
que fui derrotado por las feromonas,
y mucho más, minuto a minuto,
por tu cuerpo tendido, latente,
lleno de geografías de curvas y caracolas.
te llevo conmigo a los mercados, los restaurantes,
y a contemplar los sueños de este lado,
jungla de bebedores,
oportunistas, narradores con voz de terciopelo,
poetas de entretiempo como los chaquetones,
orates todos,
para que sepas mirar al cielo
y distinguir las constelaciones,
y luego ser el invitado
a la voluptuosidad de tus noches de enaguas,
y que me prometas cosas
que has de olvidar mañana;
pero déjame mentirte ahora
querenciado entre tus piernas,
y seguir entre horas, amándote,
para poder decir de madrugada sin más honra,
que fui derrotado por las feromonas,
y mucho más, minuto a minuto,
por tu cuerpo tendido, latente,
lleno de geografías de curvas y caracolas.
miércoles, 7 de marzo de 2012
ERES LA MIRADA DE MIS SUEÑOS
He repasado mis sueños con ojos de mar abierto. Navegan con la proa desnuda y un sol bruñido que gallardea en el horizonte, alentando los sentidos. Mis sueños tienen la caligrafía de los deseos compartidos, la cálida tersura de los cuerpos que crecen desperejilados alborotando a todas horas, tostados en aguas desnudas y transparentes. Lejos de ceremonias, aún siendo hijos de los oráculos, se elevan místicos entonando salmos, adornados de almendros en flor y recitando versos de amores bíblicos y vidas recientes que saben a fresa y a hierbabuena. No hallo si no paisajes en la mirada. Vides cuajadas, higueras centenarias, mangas acarameladas, robles como dioses, montañas azules, rojas y verdes mirando al cielo, pastos generosos y ondinas de rivera. Nubes altas, como algodón de feria, mecen mis sueños. Abro los postigos y se incendian en el cristal de tu mirada. Haces que todos mis sueños tengan una prenda tuya, una hora impuntual como tus besos, un relicario inmortal como los amores buenos, un tremor urbano como de celos, un presagio imperfecto como lo oculto, un deseo germinal que se desnuda, un sabor a limones y canela como cuando me besas. Ya no quedan lugares celestes que contemplar si tu no los ves primero, porque tu eres la mirada de mis sueños.
LA PALABRA
Tengo el sonido de la palabra como un estigma vivo
en la geometría del alma.
Amo su impulso generoso, el raudal de las emociones
que brotan creando imágenes góticas.
El devaneo de sus horas tórridas,
los pensamientos sonoros que inventan el surrealismo,
la brisa de una oración siseante,
el tormento de un grito desgarrado o las preguntas
agnósticas de algún genoma.
Detrás de cada discurso un flujo labial y palatal,
sella la boca de los amantes que a media voz
recitan su deseo infinito,
ajenos a los alisios de su marea llena,
generosa y ronca.
Narra el verbo en claves herméticas,
los secretos alentados
por las sonatas de los bardos bebedores de hidromiel,
mientras bordan con versos la belleza
de las hijas de Aquitania,
y el pensamiento viaja en palabras heréticas
y clandestinas.
Tengo el sonido de la palabra corriendo
por los canalones del alma.
Tengo la voz y la palabra.
Tengo el sonido primigenio
que brota de las entrañas,
y aún me queda un susurro para decir
te quiero.
en la geometría del alma.
Amo su impulso generoso, el raudal de las emociones
que brotan creando imágenes góticas.
El devaneo de sus horas tórridas,
los pensamientos sonoros que inventan el surrealismo,
la brisa de una oración siseante,
el tormento de un grito desgarrado o las preguntas
agnósticas de algún genoma.
Detrás de cada discurso un flujo labial y palatal,
sella la boca de los amantes que a media voz
recitan su deseo infinito,
ajenos a los alisios de su marea llena,
generosa y ronca.
Narra el verbo en claves herméticas,
los secretos alentados
por las sonatas de los bardos bebedores de hidromiel,
mientras bordan con versos la belleza
de las hijas de Aquitania,
y el pensamiento viaja en palabras heréticas
y clandestinas.
Tengo el sonido de la palabra corriendo
por los canalones del alma.
Tengo la voz y la palabra.
Tengo el sonido primigenio
que brota de las entrañas,
y aún me queda un susurro para decir
te quiero.
martes, 6 de marzo de 2012
MIRÁNDONOS DESDE DENTRO
Por más que lo intento
lo que fuimos no se entiende
con lo que somos,
son recuerdos comunes,
pero tienen caminos diferentes
ilustrando la noche a luna llena,
desmontando la química sus moléculas,
borrando los paisajes que tejieron nuestro celo,
unidos por un estigma,
troquelados por un informe inadecuado,
impúdico en su calendario.
Somos la misma suma, la misma resta para todo,
la misma geografía de amores y desengaños,
en un espacio, en un tiempo sin arreboles,
sin concesiones, con arrebatos sin medida.
Perecemos en un punto muerto
donde yacen los días felices y los torpes duelos
del abecedario.
Estamos remachando los días desesperados.
Nunca seremos otros,
y nos desvanecemos tú sin mí, yo sin ti,
nunca sin nosotros, tú en mi, yo en ti,
perplejos en el trémulo aliento del último beso.
lo que fuimos no se entiende
con lo que somos,
son recuerdos comunes,
pero tienen caminos diferentes
ilustrando la noche a luna llena,
desmontando la química sus moléculas,
borrando los paisajes que tejieron nuestro celo,
unidos por un estigma,
troquelados por un informe inadecuado,
impúdico en su calendario.
Somos la misma suma, la misma resta para todo,
la misma geografía de amores y desengaños,
en un espacio, en un tiempo sin arreboles,
sin concesiones, con arrebatos sin medida.
Perecemos en un punto muerto
donde yacen los días felices y los torpes duelos
del abecedario.
Estamos remachando los días desesperados.
Nunca seremos otros,
y nos desvanecemos tú sin mí, yo sin ti,
nunca sin nosotros, tú en mi, yo en ti,
perplejos en el trémulo aliento del último beso.
jueves, 1 de marzo de 2012
EVOCACIÓN
El día es soleado. El primer café de la mañana me dejó tu recuerdo con la mirada prendida en tu cuerpo displicente, aún con las entretelas del sueño ronroneando en tus gestos, con el aroma de tu carne perezosa y tibia. Volví a evocarte acurrucada entre mis brazos, aceptando mis caricias cuerpo a cuerpo hasta el último suspiro. Volví a sentir que estaba vivo a pesar del tiempo transcurrido arrojado de tu tálamo. Allí flamígero se endurece dolorido el ángel de lo prohibido, a su pesar, por que no entiende cual fue el delito. Han pasado las estaciones y sigo fiel y desnutrido de cuerpo y de alma, como el ermitaño que solo se alimenta de lo intangible. El aire es cálido en este invierno cruel, disfrazado de lentejuelas que me guiña la pena con máscara de Carnaval, y siento ganas de decirte que el viaje es lo que importa, sin medir el riesgo, sin escuchar al ayer errático, solo el instante acariciado en cada poro del alma y de la piel, sintiendo que todo es nuevo, porque apenas contemplamos el camino de paso a cualquier parte. No importa llegar, si no sentir, no importa tener, importa emborrachar los sentidos como la absenta en los bohemios de nuestros iconos, hasta decir ¡ basta ! no cabe en mi más emoción, solo la paz de tu mirada, el reposo de la luz rojimalva del atardecer servido en lontananza, mientras nos hacemos cóncavos, inseparables, generosos, unívocos frente a la adversidad, al tiempo y sus mesnadas. Apuro el último sorbo de café, respiro el aíre del mar que me circunda cómplice de nuestros arrebatos, y camino con paso corto hasta la arena, me tiendo y sueño que no ha amanecido todavía. As time goes by.
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