Por más que lo intento
lo que fuimos no se entiende
con lo que somos,
son recuerdos comunes,
pero tienen caminos diferentes
ilustrando la noche a luna llena,
desmontando la química sus moléculas,
borrando los paisajes que tejieron nuestro celo,
unidos por un estigma,
troquelados por un informe inadecuado,
impúdico en su calendario.
Somos la misma suma, la misma resta para todo,
la misma geografía de amores y desengaños,
en un espacio, en un tiempo sin arreboles,
sin concesiones, con arrebatos sin medida.
Perecemos en un punto muerto
donde yacen los días felices y los torpes duelos
del abecedario.
Estamos remachando los días desesperados.
Nunca seremos otros,
y nos desvanecemos tú sin mí, yo sin ti,
nunca sin nosotros, tú en mi, yo en ti,
perplejos en el trémulo aliento del último beso.
muy bonito Manolo.
ResponderEliminarMirarse por dentro es un puente indestructible si las miradas coinciden en mirarse, aun y cuando, lo hacen a destiempo.
Saludos
Estupendo Manolo. Lo que fuimos no se entiende con lo que somos. A veces sucede eso. Pero tarde o temprano, volvemos a serlo, un día, en alguna parte de nuestro propio corazón. Es grato encontrarte por aquí también. Abrazos.
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