viernes, 9 de marzo de 2012
QUIÉN ME HA ROBADO...
¿Quién me ha robado la ilusión? La guardaba en un pedazo de corazón que ya no tiene calor. Solo me queda un rufián maledicente y borrachín apegado a la melancolía y a la frasca ocasional, porque no permito, aún, que nadie me borre el recuerdo de lo que es la camisa blanca, y el pecho al descubierto, listo para la puñalada sin pedir que me cante un ruiseñor, el nocturno enamorado, el que no me deja dormir para que siga siendo el que siempre fui. Que me maldiga el hipócrita y servil del plato de lentejas. El que censura mi ternura y mi servicio de café sin amargura. El que tiembla de rencor con mi mano de par en par para la ternura. El que dicta lo que soy sin ver ciego en su espesura. El que blasfema el horror sin escuchar como ensayo la tabla de multiplicar de mis amores por tu ventura. El que se olvida del perdón y se alimenta de desventura. ¿ Quién me ha robado la alegría que nace en mi para hacerla tuya, pidiendo solo que Dios no permita la mala ventura, ni esa nenia amarga del pasado, que repite su salmodia innecesaria, que es como una piedra de molino que arrastra en su cautiverio y mata?. Un viaje que anula la pasión de vida que brinda el camino y se conforma con un ¡ hay ! si yo fuera... si tu me dieras... y yo no nací para.., sin saber cuanto eres, con cuanta generosidad naciste, y cuanta riqueza nace en ti cada día. ¿Quién me ha robado el sueño, y la luz a cada verso, a cada mirada, a cada sonrisa regalada con el pecho abierto, con la mirada del Paraíso tendida, con las manos cuajadas de caricias y de alegatos de locura, donde todos somos inocentes, sin duda ? . ¿Quién me ha robado a Dios, por desventura, que solo me quedan las hebras del amor?. Tu tiempo me niega, me duele y no me cura, mientras te dejas arropar por vestidos que no son de tu hechura. ¿Quién me ha robado los sentidos que ya no siento los pulsos, ni las olas que llegan de una en una, ni a ti, ni a mi, ni al sueño que nos ha parido?. ¿Quién nos ha dejado esta vida desnuda robada al corazón, que no yo?, mientras tu le susurras al oído... y yo te repito, ¿ quién me ha robado el último beso, que aún se abriga en mi pecho?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario